jueves, noviembre 24, 2022

 Desnudo Abril 2019


Consciente de que te llevo dentro 

Me desnudo lentamente

Primero la ropa después la piel


Capa a capa y justo en el centro

Te encuentro

Toda luz, toda fuego

te abrazo y me abrazas


Fundidos en ese abrazo nada importa

No hay tiempo, no hay nada mas que tu-yo, fundidos


Excepto que hay tiempo y de a poco, a regañadientes, nos separamos

(Como las gotas que se forman lentas e irremediablemente caen)

fotón a fotón cada uno vuelve a su esfera de luz

Como en reversa las capas se sobre ponen

Sigues dentro de mi, te traigo a flor de piel

En mis huesos y en mis venas

En mi sangre



miércoles, marzo 30, 2022

Algo está roto 2021

 Algo está roto, incompleto

Parece que todo funciona bien hasta que,

bajo ciertas circunstancias, algo falla.

 

Puede ser en un día soleado o bajo la intensa lluvia

puede ser que todo alrededor esté bien, luminoso, pleno

o puede que el ambiente sea gris y los vientos soplen en contra.

 

Este puente roto no tiene palabra,

se mueve, es resbaladizo.

 

Dicen que tiene que ver con algo químico,

yo estoy seguro de que mi alma en alguna vida perdió un pedazo 

y aquí estoy caminando con un alma a la que le hace falta un algo.

 

Cuando es evidente que falta algo 

duele intensamente incluso respirar.

No hay razón más allá del maldito hueco

y todo cuesta más, hasta soltar las lágrimas.

 

¿Quién quiere a un lisiado que no se muestra explícitamente?

 

Y sé que, aunque no es alcohol, me veo a mi mismo tomando la botella,

ahogándome en aquello que me seda, que me atrapa y me hunde cada vez más.

 

Me falta un pedazo en mi alma, 

sé que algunos dicen que es químico

lo cierto es que mi alma está incompleta

y no hay nada, nadie

que pueda arreglarla

me falta un pedazo en mi alma.

 

….o quizá sólo sea noviembre….

 

Tu voz 2018

Es tu voz la que dibuja el sendero que he de seguir, 

el azul que imprime en el agua que antes era cristalina y ahora me invita a sumergirme profundo . . . 

Y cuando el río desemboca allá lejos en el mar 

es ese azul el que se confunde con el cielo, 

me llevas por entre las montañas y hasta lo más alto del cielo, 

es tu voz la que me seduce he impulsa mis alas, el viento que las sostiene . . .

Así es tu voz . . .

Así que cierro mis ojos y dejo que sea tu voz la que guíe mi batir, 

la que entre la tormenta y a través de los rayos, 

de la profunda obscuridad me lleva a un buen puerto, 

a ese pico en lo más alto que me permite observar el valle y más allá el mar embravecido . . 

 

Oh Dios así es tu voz . . .

 

Y cuando el viento trae esos aromas bailamos . . .

 

El otoño nos abraza y la danza en el cielo inunda de castaños la tierra 

cuando el invierno llega todo pausa, los sonidos son sordos, amortiguados

el verano dorado nos hace reír 

 

Todo cambia con tu voz . . .

 

 

Del monstruo 2018

No importa lo rápido que corra o ande en bici o vuele, no importa lo intrincado de mis pasos, no importa si es de día o de noche siempre, siempre detrás de mi hay una sombra negra, voraz, arañando mis tobillos, su gritos los escucho justo detrás de mi, su aliento gélido y fétido lo siento en mi nuca, me sigue despacio o aprisa, debajo del agua o en los altos cielos, en días soleados y aún más en esos días en los cuáles el sólo respirar es un gran reto.

Chingas a tu puta madre dolor y tristeza de mierda hay días en los que me haces más fuerte y otros en los que sólo estoy cansado y quiero parar, alcánzame, alcánzame.

 

Dime hermano, ¿cuánto hay que luchar, cuánto tiempo, a cuántos monstruos hay que matar?

Toda la eternidad Olaf, toda la eternidad.

Su corazón 2018

 Siempre amé escuchar su corazón . . .

Así cuando dormía tranquila yo acercaba mi cabeza a su pecho y con cuidado descansaba mi cabeza hasta que escuchaba su suave latir. . .

Otras veces mientras hacíamos el amor la abrazaba y escuchaba atento su fuerte latir, su agitada respiración

Siempre amé escuchar su corazón . . .

Rápido 2018

Nos han hecho creer que ir más rápido es mejor, queremos llegar antes a no sabemos dónde, estamos perdiendo de vista el azul del cielo, nos encerramos en una caja, aislados de todo y todos y de nosotros mismos, cuando caminamos es mecánico, de prisa, cuidando no golpear los talones de alguien más

¡Oh su corazón! 2018

Oh su corazón, yo solía recargar mi cabeza en su pecho y escuchar su grave latir, a veces ella dormida otras veces mientras hacíamos el amor y esos graves que me transportaban a lo más alto o me susurraban runas que tranquilizaban el dragón que llevo en mi pecho, ¡oh su corazón!

Tesitura 2018

 Me sostengo en la tesitura de tu voz, las notas me envuelven a nivel molecular, sería banal decir que me abrazas, me inundas, te llevo dentro, me nutres, me contienes, todo en una sola nota, en ese momento en el que sostienes el universo entero y explota cual Big Bang

jueves, mayo 11, 2017

Bailar


Hay momentos en los cuáles lo mejor es sencillamente bailar, dejar que los bajos inunden el pecho, cerrar los ojos y que el cuerpo encuentre la mejor manera de expresarse, volar con los pies en la tierra.

Del viento en las ramas

En lo profundo del bosque, en aquellos lugares en los que sólo sus más antiguos y sabios habitantes caminan, se escucha cómo cada gota de agua golpea el suelo, se puede escuchar cómo cada árbol, cada rama, cada hoja crece y venera al Sol.
En lo escarpado de las montañas, cubiertas por la densa vegetación se escucha como el viento canta entre las copas, se escucha el crujido de los árboles al mecerse al compás del viento.
El Bosque es un lugar salvaje, inhóspito y amoroso al mismo tiempo, rudo y tremendamente tierno.

Bajo la cúpula del bosque lloro, aterido y temeroso.
Bajo su manto verde y frondoso me alimento, me fortalezco
En el correr de los ríos fríos y salvajes tomo el aliento necesario para volar

Sus vientos empujan mis alas hacia el profundo cielo azul

Bosque

Explota furioso contra lo que se encuentre a su paso, rítmico y poderoso, es un pulso en el cielo que ilumina el firmamento.

El bosque que habito fue incendiado, fue una chispa, pequeña, un brote ígneo en mitad del verano, nadie creía que pudiera crecer . . . y lo hizo, avanzó a veces firme, otras por debajo de la grama, tomó fuerza y un día el viento, mi amado viento, le dio fuerza y avanzó con paso firme y avasallador por el bosque entero, el fuego lo envolvía todo, ardieron mis amados árboles, sus centros explotaban por el calor intenso, todo crujía, todo era negro y rojo, era asfixiante, aterrador, hermoso a la vez, el crepitar se escuchaba bien a lo lejos, el humo todo lo envolvía y ennegrecía, todos en el bosque huían menos yo. Permanecí en lo más profundo, observaba el fuego que lo consumía todo, me quemé junto con él, fui ceniza.

Hoy mi bosque empieza a verse verde, hay brotes que de apoco cubren las heridas, el hollín se asentó o se fue con el mismo viento que avivó el fuego.

Los animales regresan, el crepitar dio paso al silencio y éste a pequeñas señales de vida.

Hoy empiezo, de nuevo, a florecer.


jueves, abril 06, 2017

Aprendí a escuchar

Aprendí a escuchar The Happiest days our lives a todo volumen cuando no había nadie en mi casa o bien con audífonos. Eso dice mucho de mi vida social.
Anticipando la entrada de Another brick in the Wall pt 2
Inundado mi cuerpo con los toms y ese maravilloso bajo. Eso dice mucho de mi vida sexual.
Irremediablemente lloro cuando escucho Chan Chan, siento, huelo, escucho el mar. Eso habla mucho de mi vida familiar.

Cuando quiero entrar en mi, escucho Dead Can Dance, Rakim me hace sonreír. Eso habla mucho de mi.

miércoles, octubre 01, 2014

This kind of music

This kind of music . . . 
Quisiera sostener el momento, navegar a través de la lírica,
que mi cuerpo, cadencioso, se mueva como mis dedos,
que los dibujos en mi se transmitieran al lienzo,
que mis palabras fluyeran como lo solían hacer, 
¿cómo puedo sentir este efímero instante con la inmensidad de lo infinito?
¿qué antiguo dialecto hablas como para envolver mi cuerpo de esta manera?
¿quién eres, qué eres, en dónde habitas?
Dios . . .
sólo atino moverme, cerrar los ojos y sentir. . .

martes, junio 17, 2014

Cadencia

La cadencia contenida en ese mar inmenso que es su cama,
los besos que incitan ahora y después calman.
El deseo en las puntas de sus dedos,
dibujando,
escribiendo en ese lienzo que es su espalda.
El néctar que sacia el alma,
los dientes que marcan,
que tatúan círculos dentro de un círculo.
El pecho que se ofrece con vehemencia,
que exige ser besado,
tomado entre las manos, venerado.
Los sonidos en la noche emitidos al oído,
los suspiros y de repente todo acaba.
Hay silencio y la respiración entrecortada se pausa,
la cadencia regresa
Los párpados caen . . . todo calla

Excepto tu nombre en mis labios, en mi piel, en mi alma.